> MIRADAS

Una semiología del sufrimiento

Entender y estar presente junto al sufriente

Por Hugo Fornells

Rosario, Argentina, agosto de 2026

En clínica médica aprendimos a comenzar el diagnóstico de una enfermedad con el examen físico. De manera análoga, propongo acercarnos al paciente que sufre con una semiología distinta, que nace desde lo profundo de nuestro ser y nos recuerda que somos personas tratando personas.

«Los cuerpos duelen, las personas sufren», nos recuerda Eric Cassell.

* * *

Hugo dirige el Departamento de Oncología del Hospital Privado de Rosario y es jefe del Servicio de Cuidados Paliativos. Fue presidente de la Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos e integró la primera Comisión Directiva de la Asociación Latinoamericana de CP.  Integra el Foro Iberoamericano de Espiritualidad en Clínica (FIEC) desde su creación, hace más de siete años.

Hay en nuestros pacientes un sufrimiento que va más allá de lo físico: es un sufrimiento por pérdidas continuas. Es inevitable sufrir cuando se desmorona todo lo que habíamos construido: nuestra salud, nuestros proyectos, nuestra actividad social y profesional.

Sufrimos porque sentimos que perdemos la esperanza, nos desesperamos, y nos sentimos desmoralizados; es decir, no logramos enfrentar el estrés que nos generan los síntomas no controlados, contamos con un soporte social reducido y atravesamos una baja autoestima.

«Sufrimos porque sentimos que perdemos la esperanza, nos desesperamos, y nos sentimos desmoralizados.»

¿Un lugar donde convivan noticias, cursos, opinión, seminarios, narrativas vinculadas a los Cuidados Paliativos?
Qué bueno que llegaste hasta acá. Somos Cultura Paliativa.

También sentimos que perdemos el sentido y el propósito de una vida que ya no es la que llevábamos antes de la enfermedad. Podemos sentirnos devaluados, marginados, como si perdiéramos la dignidad. Y hasta podemos experimentar desconexión con los demás, con nosotros mismos y con Lo demás. Es decir, perdemos el bienestar espiritual.

¿Cómo acercarnos al sufriente con el objetivo de entenderlo y comenzar a atenderlo? La propuesta es hacerlo sabiendo que entramos en un territorio inmaculado, donde el paciente, solo o acompañado por su familiar, está atravesando un momento de máxima vulnerabilidad. Con la analogía de la semiología clínica, y atendiendo a todos los detalles, ingresamos.

Semiología

1. Observación: vemos, probablemente, facies de tristeza, miradas sin brillo, cabezas gachas, ventanas cerradas; no hay música ni radio sonando, la televisión está apagada, no hay un libro que acompañe.
2. Palpación: dar la mano, el abrazo, ingresar pidiendo permiso, tomar la mano, el examen físico hecho con suavidad, aprecio y cuidado; la cercanía, el contacto.
3. Percusión: en esta analogía es ingresar, con respeto, con tiempo, y con permiso, a su interior, a su biografía, a conocer las perlas de su historia, a saber qué lo sostenía y qué lo sostiene hoy, siempre que quiera contarnos: hablar de su familia, sus amigos, sus pasatiempos, de qué le da sentido a su vida.
4. Auscultación: escuchar, sentados a su lado. La parte más importante de la comunicación es saber escuchar: una escucha activa, con tiempo, ecuánime, que acepta los silencios y contiene.

«La parte más importante de la comunicación es saber escuchar: una escucha activa, con tiempo, ecuánime, que acepta los silencios y contiene.»

Cabe recordar que estos cuatro aspectos de la semiología —observación, palpación, percusión y auscultación— no siguen necesariamente un orden, sino que acontecen en el momento oportuno. Es una analogía, que nos sirve para recordar cómo acercarnos al sufriente.

También es necesario no olvidar que el acompañamiento es un proceso: de varias visitas, de trabajo en equipo, de hospitalidad, de compasión, no de lástima, de presencia y, cuando aparezca, de humor, siempre con las competencias apropiadas.

Prepararnos con cursos, estudiando y trabajando día a día, es lo que necesitamos para ayudar al sufriente y sentirnos satisfechos con nuestra tarea. Nuestro trabajo es parte de nuestra vida: disfrutemos, ayudando, protegiendo, acompañando.

* * *

HUGO FORNELLS

Médico especialista en Oncología y Cuidados Paliativos.

Vive y trabaja en Rosario, Santa Fe, Argentina.
Es docente habitual en Cultura Paliativa.

 

+Cultura Paliativa

Acompañar desde el movimiento

Acompañar desde el movimiento

Danzaterapia: volver al cuerpo como territorio vivo, anclarse en el presente y resignificar el dolor a través del movimiento consciente.

Crónica de una fotógrafa en un mundo paliativo

Crónica de una fotógrafa en un mundo paliativo

La fotografía como medio para explorar el universo de los Cuidados Paliativos: un espacio donde la fragilidad se encuentro con el amor por la tarea de cuidar. Una fotógrafa que por azar, destino y pasión termina retratando a través de su lente congresos y jornadas de cuidados paliativos desde hace casi 10 años. La mirada se convierte en puente, la belleza se fusiona con la vulnerabilidad. Hacer Cuidados Paliativos y retratarlos. Una crónica del último Congreso Argentino de Cuidados Paliativos.

La muerte, ¿es realmente un tabú?

La muerte, ¿es realmente un tabú?

¿El tema de la muerte es un tabú? Morir es inevitable, parte de nuestra existencia. Quizá el verdadero tabú sea hablar de ella y asumir nuestra condición de humanos: nuestra finitud.