> MIRADAS
Zoom paliativo
¿Cuál es el equipo ideal?
Por Alejandro Nespral
San Carlos de Bariloche, julio de 2026
¿Cómo es un equipo ideal de Cuidados Paliativos?, preguntó alguien el otro día en unos de los encuentros del curso anual que tenemos en Cultura Paliativa miércoles por medio.
No recuerdo exactamente la respuesta, pero me la imagino: seguramente se explicó que un equipo de Cuidados Paliativos debería estar formado por integrantes de variadas profesiones y roles, probablemente también se jerarquizó el valor de la interdisciplina, de la potencia de contar con miradas múltiples. ¿Quién podría estar en desacuerdo con la idea de que para abordar integralmente a una persona que sufre (si tal cosa fuera posible) hay que echar mano a distintos saberes y puntos de vista?
* * *
Me sigue pareciendo incómodo el Zoom, todavía no me acostumbro. Van seis años desde su aparición a gran escala y una gran parte de nuestras reuniones laborales, familiares, clases, cuestiones siguen sucediendo en cuadraditos, compartiendo pantalla. Asépticos, pero lejos, como si la distancia social fuera un trauma pandémico que aún nos acompaña y no se nos termina de despegar.
El otro día, mientras en el curso se remarcaba lo importante del trabajo en equipo, me llamó la atención una expresión en muchas y muchos de los participantes (de quienes tenían la cámara encendida, porque la virtualidad también nos permite eso, estar, pero no estar). Observaba las caras y veía algo en el gesto, y estoy seguro de que si alguien me veía en ese momento a mí hubiera visto lo mismo; una mueca, una distancia, un descoloque entre lo ideal y lo real.
«Estoy seguro de que si alguien me veía en ese momento a mí hubiera visto lo mismo; una mueca, una distancia, un descoloque entre lo ideal y lo real»
Vivimos en sociedades imperfectas: sus desigualdades, sus tragedias, sus presidentes. No veo por qué los equipos de Cuidados Paliativos no caerían en las garras de este mundo. Pensaba en cada uno de los y las asistentes al curso e intentaba imaginar cuán lejos estaría cada cual, en su ciudad, en sus hospitales, de habitar un equipo con integrantes de muchas profesiones, con altos niveles de entrenamiento paliativo y, además, como frutilla de postre, llevándose bien, queriéndose y cuidándose.
De repente alguien comenta en el chat del Zoom (me gusta cuando ese espacio funciona como un lugar de reflexión de aprendizaje):
¿Y cómo podemos hacer quienes queremos hacer Cuidados Paliativos y no tenemos ni equipo?
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Zoom, antes que el nombre de un programa para tener reuniones virtuales (hoy ya es el nombre genérico de una práctica: “hagamos un Zoom”, y luego ni importa si es en Meet, Teams u otro) es una palabra del inglés que significa acercar o alejar una imagen (zoom in o zoom out). Ver muy de cerca a alguien o algo puede tener beneficios, sin duda: percibimos detalles, aprendemos sutilezas, pero también distorsiona por proximidad.
¿Hay un equipo ideal de Cuidados Paliativos? Sí y no me parece mal. De hecho, conozco muchos equipos muy buenos, con hermosas trayectorias, con numerosos integrantes de diferentes pertenencias. ¿Son la mayoría? No creo. De hecho, tal como alguien pensaba y decía en el chat, (lo decía en forma de pregunta, pero me gusta pensar que esa pregunta era una reflexión en voz alta) son muchísimos los y las profesionales que “hacen” y hacemos cuidados paliativos, en soledad, a capa y espada, sabiendo que lo ideal sería hacerlo en equipo, pero sin nadie, sin apoyo de sus instituciones, sin red.
«Son muchísimos los y las profesionales que hacen Cuidados Paliativos en soledad, a capa y espada, sin apoyo de sus instituciones, sin red.»
Ese es el desafío probablemente más grande que tenemos que enfrentar: hacer y seguir haciendo paliativos cuando lo ideal está lejos de lo real. Cuando hacemos zoom y se pierde el foco. Cuando miramos el horizonte, avanzamos, damos un paso, y se aleja.
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ALEJANDRO NESPRAL
Médico pediatra paliativista.
Vive y trabaja en San Carlos de Bariloche, Río Negro, Argentina.
Es director de Cultura Paliativa.
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